TRIBUS PADAUNG, LA POBLACIÓN NÓMADA

En la zona montañosa de Chiang Mai, en Tailandia las etnias Padaung se han instalado en calidad de refugiados debido a que no tienen nacionalidad. Llegaron a Birmania hace aproximadamente dos milenios procedentes del desierto de Mongolia, actualmente también están en China y Laos.
Estos grupos han desarrollado su propia cultura y sistema de autogobierno. Su lenguaje concierne al grupo Kenmic de la rama lingüística tibetano-birmana.

 

Realizan sacrificios a animales dirigidos a espíritus para que éstos les otorguen salud y abundancia de alimentos así como veneración a sus antepasados y ancianos.
Este grupo étnico es conocido por colocar collares de latón alrededor del cuello de las mujeres que nacen los miércoles. La razón no está del todo clara, aunque se conocen diversas hipótesis acerca de esta práctica que se institucionalizó como parte de su vida cotidiana.
Según un cuento Padaung, el guía de una aldea soñó que un elefante le prevenía de un ataque de tigre a un miembro de su tribu, siendo víctima una niña nacida en miércoles. Esta práctica comienza colocándoles el primer collar a los 5 años de edad y va hasta que tienen 20; en ese momento la mujer acumula aproximadamente 7 kilogramos.
No obstante el origen de la tradición es incierta, hoy en día estas mujeres expresan que la intención de usar collares es de una identidad cultural asociada a la belleza.


Las ancianas de la aldea cambian los collares en celebraciones organizadas en noches de luna llena. Las mujeres se dedican a tejer telas y teñir adornos para vestidos, mientras que los hombres se dedican a la producción de artículos de madera.
Viven en casas de bambú en la selva. Son agricultores especializados en cultivos de arroz, berenjena, maíz, soya y tabaco, pero al carecer de tierras por su estado político han tenido que abandonar sus prácticas ancestrales para probar otras formas de supervivencia.
Estos grupos nómadas desertaron de sus costumbres y han aceptado su existencia sedentaria, van cediendo poco a poco a sus tradiciones para hacer cara a las exigencias de pertenecer a una civilización urbanizada.

 

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